Los Ratones dieron un show ajustado y plagado de hits.
Pulgares arriba: La vigencia de
Los Ratones. Fue una hora a pleno
hit. Desde el comienzo con
El Rock del pedazo, hasta el final con
Cowboy se sucedieron un clásico tras otro.
A pesar de la conocida lista de temas,
Los Ratones presentaron una novedad: la inclusión del reconocido guitarrista
Jimmy Rip -
supo ser violero de los Stones y Jagger- que aportó lo suyo y se despachó con algunos punteos dignos de un grande del rock. No tuvo inconvenientes en acoplarse a una banda que se mostró sólida, ajustada y con mayor lugar para los vientos.
Sin excesos, pero muy activo,
Juanse con oficio y casi sin pronunciar palabra entre tema y tema, llevó el show a la perfección, aunque esta vez, no se trepó a la estructura del escenario, como lo hizo en otras ocasiones.
Pulgares abajo: Si bien hay que reconocer que no hubo insultos ni silbidos reprobatorios, el público se mostró indiferente con la presentación de
Los Ratones. Apenas un puñado de fans amuchados cerca del escenario festejaba cada clásico de la banda.
Por esto hablarán de ti: Para aquellos que estuvieron en el estadio, recordarán este show como el que antecedió a la -
seguramente- última presentación de
Kiss en Argentina. Muy pendiente de los norteamericanos, el público no mostró mayor interés por las bandas que pasaron, a excepción de
Molotov, que se llevó unas cuantas palmas. Ojalá
Gene Simmons y compañía no los defrauden.
Texto: Pablo Zinola